Cadáver Exquisito

Ura Callejas-Vidaurre
5 min readApr 4, 2020

Un juego eterno entre Ura y Cindy.

El 4 de junio de 2017 Cindy estaba en Guatemala y yo en Nicaragua, decidimos jugar Cadáver exquisito* de forma virtual.

La historia según Ura

La primera vez que vi a Cindy en persona fue hace unos tres años, en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría de San José, nos presentó una loba de nuestra manada -Teff- ella es uno de nuestros lazos.

Tenía mucho queriendo jugar esto, pero no sabía con quién, siempre me gusta escoger con calma con quién compartir este tipo de cosas, es que crear es personal.

La escuché ese día en la cabaña leer uno de mis poemas, momentos después mientras me tomaba esa copa de vino y ella fumaba, leí uno de los suyos, fue ahí que supe que teníamos dolores compartidos y que era con ella que quería jugar cadáver exquisito, lo hablamos esos días pero nunca lo iniciamos, y es que las cosas simplemente se tienen que dar no forzar, ahora llegó el momento.

La historia según Cindy

La conocí ese día que dijo ella. No me acuerdo el día ni la fecha. Pero me acuerdo de su nombre y el sentimiento de que algo grande va a suceder. Lo sé porque usualmente siento miedo y de igual manera quiero saberlo. Y si, fuimos a comer y a tomar. Luego fumamos y hablamos. Luego hicimos pactos y otras cosas que aún faltan por vivir. Pero si de alguien aprendo de coraje y de tomar acción, es de ella. Porque de ella se materializan sus pensamientos. Veremos qué sale de este cadáver, seguro no algo bueno ni malo, pero sincero y mágico.

El resultado del juego:

Ciudad Guatemala, 4 de junio de 2017.

El cadáver exquisito beberá el vino nuevo sin saber que es nuevo.

Lo recuerda, pues es cadáver y lo ha sido mil veces y el vino, también. Es rojo y ha estado en la barrica por más meses que días. Las historias, una y otra vez, nada nuevo, sino conjuntos de memorias con intentos fracasados de ser letras y música. Pero música siempre ha sido, siempre convergiendo en lo único que es: el ritmo, la frecuencia que nos recuerda qué hay una razón sin ser razón por el cual el vino sabe a vino nuevo.

C

Managua, 4 de junio de 2017.

Cada trago se convertía en un recuerdo de cuando no fue cadáver, decidió hacer los sorbos más pequeño pues vivía en los recuerdos y sabía que terminar la copa sería otra muerte.

U

Ciudad Guatemala, 5 de junio de 2017.

Pero la muerte nunca le asustó. Siempre supo que eran inicios, de cuerpos, de soles, de explosiones infinitas. Este momento, el vino rojo en sus labios, la madera fría bajo su codo y su frente arrugada…ya era muerte y vida. Todo y nada.

C

Managua, 5 de junio de 2017.

Tomó el riesgo y dio el primer sorbo, las imágenes volvieron, abrió sus ojos y se vio de vuelta en 1978, era su vida número 10, la primer vez que le tocó ser mujer, y es que para ser mujer se necesitan muchas vidas previas pues no es fácil sobrellevar lo que implica serlo. Sintió el dolor profundo y como la sangre corría entre sus piernas, sola en la montaña, al fondo se escuchaban únicamente los disparos. Daba vida a otro ser, un ser superior, escuchó el chillido, ya nació pensó, y con un suspiro profundo se convirtió en cadáver antes de poder siquiera besar a su hija.

U

Ciudad Guatemala, 12 de junio de 2017.

Como la sangre fría caía por su frente. Los nudillos enterrados en la nieve blanca ahora roja. Su cabellera dorada sobre sus hombros, las rodillas sabiéndole a fuego, y de sus costillas sacó una lanza azul. La cazaban, los mismos inquisidores que serían los que en otras vidas buscaran apagar su magia. Temidos hasta los huevos, a lo desconocido que definían como oscuridad, que una mujer supiera luchar y sanar. Matar y dar vida. Se preguntó, ¿qué otro ser más temible, más salvaje? …que el de la propia mujer consciente de su poder.

C

Managua, 18 de junio de 2017.

Iba, venia y volvía a sus antiguas vidas en cada sorbo, solamente guardaba una esperanza, volver a esa vida donde ella estaba, no importaba nada, las dolencias, los daños, las tristezas, sus muertes y unas cuantas alegrías, precisaba revivir ese momento al lado de ella, el único en que se sintió viva.

U

Ciudad Guatemala, 20 de junio de 2017.

Y las perspectivas cambiaban. Se veía a ella misma sentada, con esas piernas recién razuradas sobre la silla de rejilla, la botella italiana a la mitad y la música mezclada con la lluvia y los grillos. Su espalda recta, la mano anillada arreglándose el cabello tras la oreja, el codo sobre la madera y los ojos achinados perdidos en algún pensamiento melancólico. Se miraba desde afuera, viviéndose y extrañándose, anhelando ser algo que ya era, que siempre fue.

C

Managua, 22 de junio de 2017.

Una vez que la botella italiana llegó al final, se decidió a escribir la nota, tomó el lápiz y con pulso firme escribió: “ya no puedo más, lo siento”.

Se escuchó un bang que despertó la jungla, mientras la sangre se mezclaba con algunas gotas de vino derramadas en el roble amazónico que servía de piso, en ese momento reconoció el sabor de ese vino nuevo, que ya había bebido.

U

La vida nos hizo detenernos, pero el juego quedó ahí, abierto a seguirlo algún día.

*Cadáver exquisito es un juego de palabras por medio del cual se crean maneras de sacar de una imagen muchas más. El resultado es conocido como un cadáver exquisito o cadavre exquis en francés. Es una técnica usada por los surrealistas en 1925, y se basa en un viejo juego de mesa llamado consecuencias ​en el cual los jugadores escribían por turno en una hoja de papel, la doblaban para cubrir parte de la escritura, y después la pasaban al siguiente jugador para otra colaboración.

El nombre se deriva de una frase que surgió cuando fue jugado por primera vez en francés: « Le cadavre — exquis — boira — le vin — nouveau » (El cadáver exquisito beberá el vino nuevo).

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